UGT Almonte exige el fin del “autoritarismo” en el Ayuntamiento y respalda las denuncias de la plantilla por hostigamiento laboral

El sindicato se suma al comunicado de la Junta de Personal y el Comité de Empresa ante el “deterioro extremo” de las condiciones de trabajo.• UGT advierte de que no tolerará más amenazas ni el caos organizativo que está afectando a la salud mental de los empleados y al servicio público.

 La sección sindical de UGT en el Ayuntamiento de Almonte manifiesta su apoyo incondicional al comunicado emitido por la Junta de Personal y el Comité de Empresa, denunciando públicamente la situación de insostenibilidad y el clima de hostilidad que vive la plantilla municipal.

Desde UGT Almonte calificamos de “intolerable” la deriva que ha tomado el equipo de gobierno. No se trata solo de una mala gestión, sino de un ataque directo a la dignidad de los trabajadores y trabajadoras, con ataques personales a través de superiores,  que han provocado las bajas de los mismos.

Exigimos el Fin al hostigamiento y protección de la salud
UGT se suma a la condena enérgica contra el trato denigrante y las amenazas denunciadas por los compañeros y compañeras «La salud mental de los trabajadores y trabajadoras no es negociable», afirman desde el sindicato, exigiendo que el Departamento de Prevención de Riesgos Laborales actúe de oficio de forma inmediata para activar los protocolos de acoso y depurar responsabilidades ante lo que consideran agresiones verbales y vejaciones por parte de cargos superiores.

Denunciamos el caos organizativo y la falta de negociación
El sindicato denuncia que la «batería de movilidades» y cambios de puesto sin criterio técnico están provocando un caos que pagan los ciudadanos y ciudadanas de Almonte. UGT recuerda que el Convenio Colectivo obliga a la negociación en la Mesa General, la cual ha sido solicitada hasta en cinco ocasiones sin recibir respuesta alguna por parte del equipo de gobierno.

Desde UGT lanzamos un mensaje claro a la Concejalía de Recursos Humanos 
«La gestión de personal no se hace mediante el miedo, sino mediante el diálogo y la capacidad técnica», señalan desde UGT. El sindicato exige a la responsable de Recursos Humanos que retome la vía de la negociación institucional de inmediato. «Si no hay capacidad para gestionar la plantilla desde el respeto, la única salida ética es la dimisión«.

UGT Almonte advierte de que no permanecerá impasible ante este «atropello de derechos». Si no se produce un cambio radical y el cese de las coacciones, el sindicato iniciará todas las acciones judiciales y medidas de presión necesarias para salvaguardar la integridad de los trabajadores municipales.

«No somos el enemigo, somos quienes hacemos que el Ayuntamiento funcione. La paz social está rota por la soberbia del equipo de gobierno y solo ellos pueden restaurarla», concluye el comunicado sindical.