El sindicato señala casos críticos en diversos centros educativos, como los
situados en, Isla Cristina, Aracena, otros pueblos de la sierra o la capital
onubense, donde la falta de ascensores, sedes propias y el incumplimiento
de normas de seguridad, lastran la calidad educativa.
Ha lanzado una voz de alarma ante el estado «lamentable» que presentan
diversos centros educativos de la provincia. Tras una ronda de visitas
técnicas, el sindicato denuncia que la falta de inversión en infraestructuras
está comprometiendo no solo la calidad de la enseñanza, sino la seguridad
y la inclusión del alumnado y el personal docente.
Para la organización sindical, es inaceptable que la Administración
mantenga paralizadas obras ya aprobadas mientras las instalaciones se
deterioran.
«Una infraestructura adecuada no es un lujo, es una herramienta
pedagógica y de seguridad básica»
, afirman desde UGT.
El sindicato ha detallado situaciones de especial gravedad que requieren
intervención inmediata:
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CEIP Divino Salvador de Cortegana: En este centro, el ascensor se
encuentra ejecutado, si bien no está actualmente en funcionamiento
al no haberse tramitado los permisos preceptivos para su puesta en
servicio. Esta circunstancia, imputable durante años a la falta de
actuación de la Administración competente, genera una situación de
discriminación para el alumnado con discapacidad, al vulnerar el
principio de accesibilidad universal y el derecho a la igualdad de
acceso y uso de las instalaciones educativas.
IES San Blas (Aracena): Presenta un estado de abandono que el
sindicato califica de «peligro directo» para la comunidad educativa.
Las instalaciones incumplen la normativa de seguridad vigente sin
que la administración haya dado respuesta a las reiteradas quejas del
centro: año tras año, la aparición de goteras y humedades en todos
los edificios del centro educativo que impiden el desarrollo normal●
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de las clases con condiciones básicas de seguridad; aún están
presentes calderas de gasoil que incumplen la normativa, lo que
conlleva un peligro para la comunidad educativa y unas condiciones
de climatización inadecuadas; existen claras deficiencias de acceso a
minusválidos en el edificio principal.
Otros centros educativos, como el I.E.S. Puerta de Andalucía, en
Santa Olalla del Cala, presentan instalaciones que se inundan de
manera reiterada, y que contienen calderas para la calefacción.
CEPER Miramar (Isla Cristina): El centro de adultos sigue sin
una sede propia. Las clases se imparten en aulas dispersas por toda la
localidad, una fragmentación que dificulta la labor docente y
desmotiva profundamente al alumnado.
ADERSA 1 de Fuenteheridos: tiene un edificio destinado al
gimnasio el cual presenta deficiencias en la calidad acústica. Ello
genera un evidente riesgo para la salud laboral del personal docente
que desarrolla su actividad en estas instalaciones.
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Por ello, reclama a las administraciones públicas:
1. La ejecución inmediata de las obras ya aprobadas y presupuestadas.
2. La instauración de planes de mantenimiento preventivo para
evitar que los centros lleguen a situaciones de riesgo.
3. Una inversión real en climatización, eficiencia energética y
accesibilidad universal.
«No podemos hablar de educación de calidad ni de inclusión cuando
tenemos alumnado que no puede subir a su aula o centros que no garantizan
el acceso de servicios de emergencia»
, concluyen desde el sindicato


